domingo, 20 de abril de 2008

Milford Sound

milford sound


Hoy hemos amanecido en Te Anau, en una “habitación” de motel con terraza y vistas al lago y las montañas. Es más bien un apartamento con salón comedor, cocina americana equipadísima y el enorme dormitorio aparte. Lo he medido: ¡¡65 metros cuadrados!! Eso sin contar la terraza. La cocina está tan equipada que ayer me emocioné cocinando la cena y a pesar del extractor hemos dejado un pestazo a carne y a tortilla de patata que no veas… La verdad es que ya necesitábamos un baño caliente y una cama en condiciones, aunque confieso que se echa de menos la noche estrellada de las acampadas.
Y es que los días anteriores hemos estado acampando en sitios preciosos, a lo largo del parque nacional de los fiordos, camino de Milford. Son zonas de acampada preparadas por el DOC (Department of Conservation) muy básicas pero impecables, donde tú mismo pagas la tarifa y la depositas en la hucha (igualito que las patatas). En algunos incluso te dejan hacer fuego, es más, hasta te tienen la leña cortadita al lado de la barbacoa…Anteayer hicimos fuego y asamos unas pechuguitas de pollo y unas patatas fritas, no os cuento el pestazo a humo que reinó en la camper toda la noche… Por la mañana amaneció nevando.
La carretera es preciosa, recorre diversas partes de valles glaciares hasta llegar a un enorme circo de paredes verticales y neveros colgados (seguía nevando). Y cuando te estás preguntando ¿y ahora qué? Descubres que hay un diminuto orificio al final por el que salen autobuses… un túnel estrecho, que se comparte con un arroyito y por el que se circula exclusivamente en un sentido (alternativo cada 15 min.) te conduce hasta el fondo de otro impresionante circo glaciar. Por sus paredes verticales caen cascadas torcidas por el viento.
Al final de la carretera aparece el fiordo y de pronto se abren las nubes y se nos presenta una deliciosa tarde otoñal soleada, como si eso fuera la recompensa por haber llegado hasta allí. Hummm… sería bonito sobrevolar el fiordo y los glaciares con esta luz ¿no os parece? Dicho y hecho, nos dirigimos al aeródromo y con nuestra suerte habitual encontramos un helicóptero con las puertas abiertas. La aventura se describe en otro apartado.
Después del vuelo se nos quedó el cuerpo temblando por dentro, así que decidimos que no podíamos volver a la civilización tan pronto y acampamos en otro lugar maravilloso, al lado de un río y rodeadas de montañas nevadas, claro.
Por la noche nos honraron las estrellas y la luna, la noche clara y la Cruz del Sur como siempre ahí presente. El paisaje sobrecogía y si no hubiese sido por el rumor del río, que daba vida a la estampa, se hubiera dicho que nos habían transportado a la foto de un envoltorio de chocolate. A pesar del frío no apetecía meterse en la camper.
Por la mañana amanecimos con los cristales escarchados ¡por dentro!. Como unas valientes fuimos a lavarnos al río y curiosamente con el agua helada entramos en calor.
Ninguna queríamos marcharnos de ese lugar mágico…

¡Emociones fuertes FUERRRRTES!

Mejor que palabras, tenemos unos vídeos impresionantes que mostraros... pero son bastante reacios a subir al blog. Llevamos toda la tarde y no hay manera. Prometemos seguir intentándolo...





Unas fotos de aperitivo:

blog helicóptero

viernes, 18 de abril de 2008

Doubtful Sound

Ayer hicimos un crucero precioso por el fiordo de Doubtful. El tiempo acompañó y gracias a eso podemos ofreceros las maravillosas fotos de un lugar remotísimo e increíble. El difícil nombre hace referencia a las dudas que tuvo el capitán Cook respecto a entrar o no en el fiordo debido a los vientos predominantes en esta zona, que soplan del oeste prácticamente siempre. Como en 1770 los barquitos aún navegaban a vela no quiso arriesgarse a pasar varios meses encerrado en tan profundo fiordo esperando vientos propicios y hubo de capear un pequeño motín a bordo por ese motivo. Quien sí penetró en el fiordo pocos años más tarde fue Malaspina al mando de la famosa espedición española y puso nombre a muchos de los lugares dentro del fiordo. Creo que aquí tiemblan de pensar que los españoles pudieran haberles conquistado antes que los ingleses... je je je.
Hoy en día sigue siendo un lugar prácticamente virgen y de muy complicado acceso; sólo se puede llegar en un viaje organizado, navegando todo el lago Manapouru, después recorriendo 22 kilómetros por una pista de tierra (se hace en autobús muy confortable, no sufráis por nosotras) y a continuación se embarca en un gran catamarán con el que se recorre de punta a punta. El mejor momento del viaje es cuando paran todos los motores del barco y durante unos pocos minutos reina un silencio sepulcral, de modo que experimentas exactamente la mismas sensaciones que pudieran haber tenido los primeros navegantes.
Vimos unos cuantos delfines pero demasiado lejos como para poder tomar fotos, sorry.
Doubtful Sound


Ahí va un pequeño vídeo representativo del paisaje del lago Manapouru.

miércoles, 16 de abril de 2008

Delfines surferos

Estos días hemos estado por una zona que se llama Los Catlins, bastante remota aunque no dista más de cien kilómetros de las ciudades más próximas.
Hoy ha sido un día muy completito. Por la mañana hemos gozado con las habilidades surferas de unos delfines Héctor que, a pocos metros de la orilla, nos tentaban juguetones. No nos hemos decidido a bañarnos con ellos por no pagar con una pulmonía, no está el horno para bollos. Al otro lado de la bahía (Porpoise Bay) la marea baja dejaba al descubierto un estrato con un bosque fósil de ciento sesenta mil años. Más tarde hemos visitado un faro donde hemos encontrado este cartel:

Y a cinco metros del cartel casi nos da un infarto al encontrar esto en medio del camino:

La Susi en particular ha pegado un alarido que le ha despertado de la siesta, así que hemos tenido que salir por patas para no acabar en sus fauces. Aquí no se andan con chiquitas… Lo que dice el cartel va a misa.
Ayer aprovechamos para hacer coladas y demás asuntos caseros en un camping de modo que pudimos observar a placer otro tipo de fauna local: los kiwis caravaneros. Una pareja madurita arrastraba una roulote monumental con su camión de cuatro toneladas. Otra pareja nos dejó estupefactas cuando colocaron la piel de ciervo en los escaloncitos de acceso a su motorhome, mientras su perrito esperaba a ser descendido del remolque con su caseta y juguetes varios. Para rematar la faena levantaron un toldo de veinte metros cuadrados, total no hacía sol…
Durante la cena otra kiwicampista se interesó por nuestros vídeos de pingüinos y al saber que éramos españolas se puso a emitir ruiditos de placer evocando las calles madrileñas y la Alhambra con gran emoción.
El día anterior conocimos una pareja de jubilados neozelandeses que llevaban tres meses recorriendo el país en un autobús de ocho metros. A éste sí que no le faltaba detalle: cocina de cuatro fuegos con horno, pila de dos senos, grifo monomando, baño completo, armario despensa, dormitorio de dos camas con peluche sobre su mantita, televisión satélite, placas solares en el techo, cuarto de estar-comedor con pieles de oveja en los sillones ¡¡ hasta cuadros tenían ¡! Y lo mejor de todo es que remolcaban su coche todoterreno que en la baca llevaba, a su vez, dos piraguas… Vamos, igualito que los viajes del inserso a Benidorm…
Claro, ahora Susana ya está maquinando a ver cómo se prepara uno igual cuando lleguemos a España.

Catlins:Owaka, Porpoise Bay & Curio Bay

martes, 15 de abril de 2008

PRIMICIA MUNDIAL: FOTOS DE CALLO KATE!!

Chicos y chicas, hemos escrito a Kate haciéndole saber el gran interés suscitado en la península (cuya ubicación geográfica creo que aún desconoce) y se ha avenido gentilmente a mandarnos unas fotos para vuestro alborozo y regocijo.
Hemos tenido que hacer una estricta selección porque se ha empeñado en mandarnos un reportaje completo de su último viaje a Malasia, así que hemos censurado puestas de sol a contraluz y cenas variadas con amigos (esos sí) feos.


sábado, 12 de abril de 2008

Dunedin - Otago

Henos aquí, desoladas por no poder ofreceros las preciosas fotos de la península de Otago. Por un lado hay fotos que nunca fueron hechas: las de las increíbles pendientes pastoriles que se ven desde la carretera que serpentea por la cresta de la península, praderas cónicas, en ángulos inverosímiles, que terminan muy abajo, en playas o acantilados donde anidan pingüinos y baten las olas. La luz del atardecer en esos valles es algo digno de ver, si es que se encuentra un metro cuadrado donde ponerse en pie... la carretera es tan estrecha que necesitábamos todos nuestros sentidos sobre ella y poca atención pudimos prestar a los paisajes. Cuánto menos sacar fotos!!! tarea imposible.
Por otro lado tampoco hemos tenido suerte con los albatros, hacía un día demasiado tranquilo y soleado para que las majestuosas aves marinas (miden unos 3 metros de envergadura) hiciesen aparición. Eso sí en el museo hemos podido posar al lado de dos ejemplares disecados, Susana con un esponjoso "polluelo" (no creo que hubiese podido sostenerlo en brazos porque es del tamaño de una oveja pequeña) y yo bajo un adulto "en pleno vuelo". También hemos hecho el indio tiradas por el suelo metiendo la cabeza en las fauces de un extinguido cocodrilo.
Pero para colmo de males he perdido (no sé, no sé... estos neozelandeses parecían más de fiar...¿?) mi cámara con estas pocas fotos, además de unas fotos en primicia de la ducha campestre de ayer debajo de un árbol. Una pena! (os vais a perder nuestros cuerpos salerosos, je je)
Os ofrecemos de momento una panorámica de unos prados con tantas ovejas como yo no he visto jamás.
Y seguimos camino, que ya está atardeciendo y tenemos que buscar campamento para hoy.

jueves, 10 de abril de 2008

Un pingüino en mi campervan

Es muy gratificante ver la aceptación que tiene nuestro modesto blog antipodeño, gracias a todos por vuestros comentarios que nos dan ánimos para seguir retransmitiendo nuestras aventuras.
Llevamos tres días de viaje hacia el sur en nuestra camper, que ya es nuestra casita rodante. La aparcamos dondequiera que nos pilla la noche y al despertar tomamos el desayuno en nuestra terraza improvisada...algunas fotos para ilustrarlo.
Lo mejor es que si no te puedes dormir miras por la ventanilla y cuentas ovejas...
De momento hemos conseguido cambiar la aburrida fauna doméstica ovina y bovina por una más silvestre de focas y pingüinos. Los de ojo amarillo, que nos dieron la bienvenida asomados en primera fila a uno de los miradores de la playa (se supone que nosostros los miramos a ellos y no al revés!!) son los más escasos del mundo y aún así se empeñan en anidar en pendientes inverosímiles a pocos metros del oleaje. Las fotos no reflejan lo pendiente del terreno, pero os aseguro que ninguno de nosotros, con pies y manos, podríamos escalar lo que, torpe pero eficazmente, escalan esas avecillas cilíndricas de patitas cortas y hechas para nadar. Eso sin contar que regresan ahítos de pescado y desmayados de cansancio tras bucear todo el día mar adentro.
Cuando veais el vídeo del pingüino escalador os vais a morir de la risa.

Pingüinos


Otro vídeo de pingüis: